China se blinda con nuevo sistema energético en medio de la incertidumbre global, tras la escalada del conflicto en Medio Oriente.
El presidente Xi Jinping llamó a acelerar proyectos estratégicos para garantizar el suministro y reducir riesgos ante interrupciones externas.
El país apuesta por energías renovables como la solar y eólica, sin dejar de lado el papel del carbón como respaldo clave para la estabilidad del sistema.
Además, se impulsa el desarrollo hidroeléctrico y la expansión nuclear como parte de una estrategia integral.
Esta combinación busca reducir la vulnerabilidad energética y fortalecer la posición económica de China frente a crisis internacionales.
-Emiliano Lira