La voz del pasado que llegó a la Luna sorprendió a la tripulación de Artemis II, al escuchar un mensaje póstumo de James Lovell.
El histórico astronauta dejó grabadas palabras de aliento antes de morir, las cuales fueron reproducidas durante el sobrevuelo lunar, en un momento simbólico para la misión.
Lovell recordó la importancia de la exploración espacial y el papel de las nuevas generaciones en la construcción del futuro, incluyendo los planes para llegar a Marte.
El mensaje no solo evocó la historia del Apolo 13, sino que también reforzó el vínculo emocional entre quienes iniciaron la carrera espacial y quienes la continúan.
Este gesto marcó uno de los momentos más emotivos de la misión Artemis II.
-Emiliano Lira