De vender humo a vender la Luna: el negocio de Dennis Hope creció a nivel mundial tras convertir una idea inusual en un modelo comercial rentable.
El empresario comenzó a vender parcelas del satélite tras interpretar a su favor el Tratado del Espacio Ultraterrestre, argumentando que si ningún país podía reclamar la Luna, entonces podía hacerlo un particular.
Con el paso de los años, el negocio se expandió a otros planetas y sumó compradores de distintos sectores, incluyendo empresas y figuras públicas.
Hope incluso impulsó la creación de un supuesto “Gobierno Galáctico” para respaldar su proyecto, aunque especialistas consideran que todo se trata de una operación simbólica sin reconocimiento legal.
-Emiliano Lira