La crisis energética en Cuba provocará apagones que afectarán al 61% del país, evidenciando el deterioro del sistema eléctrico.
Las fallas en plantas generadoras, la escasez de combustible y la falta de mantenimiento han reducido la capacidad de producción energética.
Aunque los cortes serán programados, la situación refleja una problemática estructural que impacta de forma directa a la población.
Las interrupciones eléctricas han sido constantes en los últimos meses, afectando actividades económicas y condiciones de vida.
El desafío para las autoridades será estabilizar el sistema en medio de limitaciones técnicas y financieras.
Redacción/El Nuevo Orden