Irán despliega menores armados en calles de Teherán como parte de operativos de vigilancia en la capital de Teherán, donde adolescentes participan en controles de seguridad en medio del conflicto bélico en la región. La medida ha generado alarma entre la población, que denuncia revisiones agresivas y presencia intimidante de jóvenes con armas.
De acuerdo con reportes, algunos de estos adolescentes forman parte del grupo paramilitar Basij, vinculado a la Guardia Revolucionaria, y han sido incorporados tras reducirse la edad mínima de reclutamiento. Testimonios señalan que los menores detienen vehículos, inspeccionan pertenencias y revisan teléfonos celulares.
El incremento de estos operativos responde a una estrategia del gobierno para mantener el control interno y evitar posibles manifestaciones, en un contexto de tensión creciente por la guerra.
Especialistas y organismos internacionales han advertido sobre los riesgos de involucrar a menores en tareas armadas, señalando que estas prácticas podrían violar normas internacionales de derechos humanos.
-Emiliano Lira