El saqueo a trenes de la empresa de carga Kansas City Southern en Nuevo León vuelve a poner en evidencia los problemas de seguridad en las rutas ferroviarias que atraviesan la zona metropolitana.
Los robos se realizan cuando los trenes reducen su velocidad, permitiendo que grupos suban a los vagones y arrojen mercancía para su extracción.
Este fenómeno no es nuevo, pero mantiene afectaciones constantes para la industria y revela debilidades en la vigilancia de infraestructura estratégica.
Además de las pérdidas económicas, la situación plantea riesgos operativos y cuestionamientos sobre la capacidad de control en estos puntos.
El reto se centra en fortalecer la seguridad y cerrar espacios que permiten la operación recurrente de este tipo de delitos.
Redacción/El Nuevo Orden