Las sentencias de hasta 105 años de cárcel contra feminicidas y homicidas en Nuevo León reflejan la gravedad de los delitos que persisten en la entidad.
Los fallos judiciales incluyen condenas de 70 y 105 años, tras procesos en los que se acreditó la responsabilidad de los acusados en crímenes de alto impacto.
Si bien las penas representan el máximo rigor legal, también evidencian el nivel de violencia que continúa afectando a la población.
Las autoridades han señalado que estas resoluciones buscan enviar un mensaje de cero tolerancia frente a estos delitos.
El reto se mantiene en reducir la incidencia y no solo en sancionar los casos una vez consumados.
Redacción/El Nuevo Orden