Nuevo León registró un cuarto caso de gusano barrenador, lo que vuelve a encender alertas en el sector ganadero y sanitario de la entidad.
La detección se da en un contexto donde la plaga ha resurgido en México tras haber sido considerada controlada durante décadas, generando preocupación por su impacto económico y sanitario.
Aunque las autoridades mantienen operativos de vigilancia, especialistas advierten que el principal reto es evitar la expansión hacia zonas productivas.
El gusano barrenador puede provocar afectaciones graves en animales y pérdidas económicas significativas, por lo que su contención es prioritaria.
Este nuevo caso evidencia la necesidad de fortalecer las estrategias de prevención, control y coordinación entre autoridades y productores.
Redacción/El Nuevo Orden