La falta de claridad sobre el origen del derrame de hidrocarburos en el Golfo de México mantiene abierta la investigación, luego de que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmara que aún no existe un responsable identificado.
El incidente, registrado frente a Dos Bocas, es analizado por la Fiscalía General de la República, que realiza estudios técnicos para determinar las causas.
De acuerdo con la mandataria, el proceso requiere una revisión integral que permita establecer responsabilidades tanto administrativas como penales.
Mientras tanto, organizaciones civiles han encendido alertas por la magnitud del impacto ambiental, que ya abarca más de 630 kilómetros de costa.
El daño se distribuye en al menos 51 puntos, principalmente en Veracruz y Tabasco, afectando ecosistemas clave y zonas de alta biodiversidad.
Además de la contaminación, se reportan afectaciones a especies marinas y riesgos para la temporada de anidación de tortugas, lo que agrava el panorama ambiental.
El impacto también alcanza al sector pesquero, con miles de familias afectadas por la disminución en la actividad.
Colectivos han cuestionado la respuesta institucional y demandan mayor transparencia, así como acciones más contundentes para contener el daño.