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Autoridades de Estados Unidos iniciaron el despliegue de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en 14 aeropuertos del país, con el objetivo de apoyar en tareas operativas ante la escasez de personal en la Administración de Seguridad del Transporte.
El anuncio fue confirmado por Tom Homan, quien detalló que los oficiales asumirán funciones de apoyo logístico como organización de filas, control de accesos y supervisión de áreas comunes dentro de las terminales.
Entre los aeropuertos donde se implementará esta medida destacan el de Chicago O’Hare, el John F. Kennedy y Newark en la zona de Nueva York, además de instalaciones en Florida, Pensilvania y Luisiana.
El Departamento de Seguridad Nacional explicó que esta acción responde a la presión operativa derivada de la falta de personal en la TSA, provocada por retrasos en el pago de salarios y la salida de trabajadores, lo que ha generado largas filas y complicaciones para los viajeros.
A pesar de la presencia de agentes migratorios, autoridades han reiterado que su función no será la detención de personas por su situación migratoria, sino el apoyo en actividades generales dentro de los aeropuertos.
Sin embargo, la decisión ha sido cuestionada por figuras políticas como Mikie Sherrill y Chuck Schumer, quienes señalaron preocupaciones sobre la idoneidad de esta medida.
El contexto de este despliegue se enmarca en el cierre parcial del Departamento de Seguridad Nacional, luego de que el Senado rechazara en múltiples ocasiones aprobar su financiamiento, lo que ha impactado directamente en el funcionamiento de diversas agencias.