La construcción del Tren Maya vuelve a ser objeto de controversia tras la difusión de videos en los que se observa el uso de explosivos y maquinaria pesada en zonas con valor arqueológico.
Especialistas en la materia aseguraron que estas prácticas habrían sido utilizadas para abrir paso en terrenos complejos, lo que implicó detonaciones y trabajos intensivos que, según denuncian, impactaron directamente en vestigios prehispánicos.
Fernando Cortés de Brasdefer señaló que, aun sin presenciar directamente las explosiones, él y otros investigadores escucharon detonaciones durante sus labores en campo, lo que consideran evidencia del uso de dinamita en algunos tramos del proyecto.
Por su parte, Jesús E. Sánchez sostuvo que las afectaciones no solo se limitaron al entorno natural, sino también a estructuras arqueológicas que, en algunos casos, desaparecieron tras las intervenciones.
Los videos presentados corresponden en su mayoría a registros realizados por arqueólogos que posteriormente abandonaron el proyecto, quienes, según se indicó, enfrentaron presiones para no difundir información.
En este contexto, los especialistas cuestionaron la postura del Instituto Nacional de Antropología e Historia, al considerar que las autoridades han defendido públicamente las obras pese a las evidencias de daño.
El tema, adelantaron, continuará siendo analizado en espacios académicos, donde se buscará profundizar en el impacto de estas prácticas sobre el patrimonio cultural.