La guerra entre Irán e Israel entró en una nueva fase de tensión tras el ultimátum del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien exigió reabrir el estrecho de Ormuz en 48 horas.
De no cumplirse la exigencia, Washington advierte posibles ataques contra centrales eléctricas iraníes, lo que podría desencadenar un conflicto de mayor escala.
Durante las últimas horas, Irán lanzó una nueva ola de misiles contra territorio israelí. Las autoridades activaron sistemas de defensa y emitieron alertas a la población para resguardarse.
En respuesta, Israel intensificó sus bombardeos en Teherán y el sur del Líbano, donde mantiene operaciones contra el grupo Hezbollah.
El conflicto ya tiene impacto regional. Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos confirmaron la intercepción de proyectiles, mientras Estados Unidos emitió alertas de seguridad global para sus ciudadanos.
El principal foco de preocupación es el estrecho de Ormuz, considerado el punto más importante para el transporte de petróleo en el mundo.
La incertidumbre elevó los precios del crudo. El Brent alcanzó niveles cercanos a los 114 dólares, su punto más alto en meses.
Analistas advierten que un cierre total de esta vía podría generar un choque energético global.
– Lizbeth Ledezma