En distintas ciudades de Japón y otras partes del mundo crece el interés por los llamados mini bosques urbanos, una alternativa ecológica que permite transformar pequeños espacios en áreas verdes capaces de reducir temperatura, contaminación y ruido en zonas altamente urbanizadas.
La técnica utilizada es conocida como método Miyawaki, creada por el botánico japonés Akira Miyawaki, y consiste en plantar árboles nativos muy juntos dentro de superficies pequeñas para acelerar su crecimiento y formar ecosistemas densos en menos tiempo que un bosque tradicional.
Especialistas explican que estos espacios pueden instalarse incluso en terrenos reducidos, patios escolares, hospitales, estacionamientos o áreas urbanas desaprovechadas, logrando que la vegetación crezca hasta diez veces más rápido que en métodos convencionales. Además, se estima que estos mini bosques pueden absorber mayor cantidad de dióxido de carbono y ayudar a disminuir el efecto de isla de calor en ciudades.
El modelo japonés ha comenzado a replicarse en diversos países, incluido México, donde algunos municipios ya impulsan proyectos similares para recuperar áreas verdes y enfrentar temperaturas extremas.
Además de sus beneficios ambientales, estos pequeños bosques también atraen aves, insectos y otras especies, ayudando a recuperar biodiversidad en entornos urbanos.
Expertos consideran que este tipo de proyectos podrían convertirse en una herramienta importante frente al cambio climático, especialmente en ciudades donde el espacio para grandes parques es cada vez más limitado.