El líder norcoreano Kim Jong Un encabezó un nuevo ejercicio militar en el que su hija, Kim Ju Ae, fue captada conduciendo un tanque, en una escena que ha generado atención a nivel internacional.
Durante el simulacro, que incluyó maniobras con unidades blindadas y tropas de infantería, la menor apareció al mando de un vehículo militar, lo que ha intensificado las versiones sobre su posible papel como futura sucesora.
De acuerdo con medios estatales, Kim Jong Un supervisó personalmente las operaciones y reiteró la necesidad de reforzar la preparación militar del país.
La presencia constante de la joven en eventos de alto perfil, incluidos ensayos armamentistas y actos oficiales, ha sido interpretada por analistas como una señal de su posicionamiento dentro del régimen.
El contexto de estos ejercicios coincide con la realización de maniobras militares entre Estados Unidos y Corea del Sur, lo que mantiene elevada la tensión en la región.