La guerra que afecta a Irán ha cambiado la vida cotidiana de miles de personas en Teherán, especialmente de los jóvenes que viven bajo el riesgo constante de bombardeos y misiles.
Desde finales de febrero, la capital iraní ha sido escenario de ataques aéreos que han dejado edificios dañados, humo en el cielo y barrios afectados por las explosiones.
En medio de esta situación, muchos jóvenes buscan formas de continuar con su rutina dentro de casa.
Sahar, una joven de unos 20 años, explicó que pasa sus días cocinando, leyendo o jugando videojuegos para intentar distraerse del conflicto.
La joven señaló que el estrés provocado por la guerra la lleva a concentrarse más en actividades creativas.
Sin embargo, el conflicto también ha provocado pérdidas personales.
Sahar contó que recientemente se enteró de que una excompañera de escuela perdió la vida durante los bombardeos en la capital iraní.
Mientras tanto, la población se prepara para la llegada de Nowruz, una celebración tradicional que marca el inicio de la primavera y que normalmente reúne a familias en todo el país.
A pesar del ambiente de guerra, muchos iraníes esperan poder celebrar la festividad y mantener viva una de las tradiciones más importantes de su cultura.
-Emiliano Lira