Viral canción desata críticas por «glamurizar la estrangulación sexual»
El tema, titulado “Choke Me”, ha sido señalado por activistas contra la violencia sexual debido a que la frase que da nombre a la canción se repite alrededor de 30 veces durante los tres minutos que dura la pieza. La letra también incluye frases como “es difícil respirar”, “quiero que me estrangules” y “haz que mis pulmones exploten”.
Diversas organizaciones y especialistas han expresado su preocupación por el mensaje que podría transmitir la canción, especialmente entre audiencias jóvenes. Clare McGlynn, profesora de derecho en Durham University y autora del libro Exposed: The Rise of Extreme Porn and How We Fight Back, calificó el tema como “peligroso” y “temerario”.
Según la académica, la repetición de mensajes sexualizados relacionados con la estrangulación podría minimizar los riesgos reales asociados a esta práctica, la cual —de acuerdo con estudios médicos recientes— puede provocar lesiones cerebrales e incluso la muerte.
La polémica ha crecido en internet, donde algunos seguidores del festival han pedido que la canción sea descalificada o que se modifique su letra antes de la competencia. En años anteriores, la European Broadcasting Union —organismo que organiza el certamen— ha obligado a modificar títulos o eliminar palabras consideradas inapropiadas en varias participaciones.
Hasta el momento, el organismo no ha anunciado medidas contra la propuesta rumana. De acuerdo con reportes, la BBC tampoco ha presentado una queja formal ante la organización, y el video oficial del tema continúa disponible en la plataforma del festival.
Ante las críticas, Căpitănescu defendió su canción y aseguró que el contenido no debe interpretarse de forma literal, sino como una metáfora sobre la sensación de sentirse abrumado por emociones intensas y la presión interna provocada por la duda y la inseguridad.
Mientras tanto, especialistas en salud y educación sexual han reiterado la importancia de informar sobre los riesgos asociados con la estrangulación, señalando que diversas investigaciones han encontrado cambios cerebrales en mujeres que han experimentado este tipo de prácticas de forma repetida.
La controversia llega en un momento en que Eurovisión también enfrenta tensiones políticas, pues algunos seguidores del certamen han impulsado un boicot parcial debido a la participación de Israel, en medio de críticas relacionadas con la situación en Gaza y cuestionamientos sobre el sistema de votación del concurso.