En medio de un despliegue coordinado de fuerzas federales y estatales, se llevó a cabo en Zapopan, Jalisco, el sepelio de Nemesio Oseguera, cuyos restos fueron trasladados en un féretro bañado en oro hacia una funeraria local antes de su inhumación.
La Fiscalía General de la República informó que el cuerpo fue entregado a sus familiares el sábado, tras su fallecimiento ocurrido en Tapalpa. Posteriormente, autoridades implementaron un dispositivo de seguridad en Guadalajara y Zapopan, especialmente en los alrededores de Funerales La Paz y del panteón Recinto de la Paz.
El operativo incluyó presencia permanente de patrullas y vigilancia estratégica en accesos clave, como medida preventiva ante posibles alteraciones al orden público.
El sepelio transcurrió sin incidentes mayores, aunque bajo estrictas medidas de control y monitoreo por parte de las autoridades.