Una tormenta invernal de proporciones históricas ha dejado imágenes impresionantes en Norteamérica: calles enterradas bajo la nieve, carreteras cerradas y millones de personas afectadas por el clima extremo.
El sistema meteorológico, bautizado por especialistas como Winter Storm Hernando, generó condiciones de ventisca con ráfagas de viento cercanas a 100 millas por hora en algunas zonas costeras del noreste de Estados Unidos.
Las fuertes nevadas provocaron acumulaciones de entre 60 y 90 centímetros, con registros récord en estados como Rhode Island y Massachusetts.
El impacto se extendió por una amplia región que incluyó el valle de Ohio, la costa del Atlántico y parte de Canadá.
Las consecuencias han sido graves:
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Más de 600 mil personas sin electricidad
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Miles de vuelos cancelados en aeropuertos de la costa este
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Escuelas y oficinas cerradas en varios estados
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Al menos 13 muertes confirmadas relacionadas con el clima extremo.
Las autoridades también advirtieron sobre inundaciones costeras y carreteras cubiertas de hielo que han provocado numerosos accidentes.
Meteorólogos señalan que este tipo de tormentas puede intensificarse rápidamente cuando una masa de aire polar choca con aire cálido del Atlántico, creando un sistema explosivo que libera enormes cantidades de nieve.
Aunque el peor momento del temporal ya pasó, expertos alertan que el invierno aún podría traer más tormentas intensas en las próximas semanas.