La Policía de Thames Valley informó que la decisión de abrir la investigación se produjo tras analizar denuncias que señalan que Mountbatten-Windsor habría compartido información obtenida durante su labor como enviado comercial con el financiero estadounidense, condenado en 2008 por delitos sexuales.
El ex miembro de la familia real fue interrogado y permanece bajo custodia, mientras continúan las diligencias. La policía subrayó que la detención no implica culpabilidad, sino la existencia de sospechas razonables que justifican la investigación.
Reportes de prensa indicaron que agentes acudieron a Wood Farm, en Sandringham, donde reside el ex príncipe, y realizaron también registros en una propiedad en Berkshire que anteriormente ocupaba dentro de la finca real de Windsor.
El Palacio de Buckingham expresó apoyo a la investigación y el rey Carlos III manifestó preocupación por el caso, reiterando la disposición de la familia real a cooperar con las autoridades.
La indagatoria se suma a la controversia que rodea la relación de Andrés con Epstein, vínculo que provocó su salida de funciones públicas en 2019 y la retirada de títulos honoríficos en años posteriores.
El grupo Republic impulsó la denuncia tras la publicación de millones de documentos relacionados con Epstein, que sugieren intercambios de información entre ambos. Además, se revisan otras acusaciones independientes que podrían ampliar el alcance del caso.