Estados Unidos ejecutó una serie de ataques militares contra tres embarcaciones señaladas como parte de redes de narcotráfico en aguas del Caribe y el Pacífico, dejando un saldo de 11 personas fallecidas.
De acuerdo con reportes oficiales, dos lanchas fueron atacadas en el Pacífico oriental y otra en el mar Caribe, como parte de la estrategia militar para frenar el tráfico marítimo de drogas. Autoridades estadounidenses aseguraron que las embarcaciones operaban en rutas identificadas como corredores del narcotráfico internacional.
El balance oficial señala que cuatro personas murieron en cada una de las dos embarcaciones del Pacífico, mientras que otras tres fallecieron en la lancha localizada en el Caribe. Las operaciones forman parte de una campaña militar intensificada desde 2025 enfocada en combatir redes criminales transnacionales.
El gobierno estadounidense sostiene que estas acciones son necesarias para debilitar el flujo de drogas hacia su territorio. Sin embargo, organizaciones internacionales y analistas han cuestionado la legalidad de estos operativos, argumentando que podrían tratarse de ejecuciones extrajudiciales.