Máscaras de zorro, colas de pelo sintético y adolescentes desplazándose en cuatro patas en parques públicos. Lo que para algunos es una forma de expresión creativa, para otros representa una señal de alarma. El fenómeno therian se ha convertido en tendencia en América Latina y ha generado posiciones encontradas.
El concepto deriva del griego therion y se refiere a personas que aseguran identificarse como animales a nivel intrínseco. Quienes forman parte de esta comunidad explican que su vínculo no es teatral ni temporal, sino una identidad profunda que puede tener raíces espirituales o psicológicas.
La práctica más visible es la cuadrupedia —también llamada “quadratropía”—, que consiste en imitar el desplazamiento animal utilizando manos y pies. Además, los participantes personalizan máscaras y accesorios que representan a la especie con la que se identifican. Algunos describen la experiencia como un proceso de autodescubrimiento y pertenencia.
El fenómeno ganó notoriedad en el Cono Sur antes de expandirse al resto de la región mediante videos virales. La polémica se intensificó cuando en redes sociales circularon denuncias relacionadas con presuntos incidentes protagonizados por jóvenes vinculados a esta subcultura.
Mientras ciertos sectores consideran que se trata de una expresión identitaria comparable a otras tribus digitales, otros advierten sobre posibles riesgos: desde lesiones físicas por acrobacias sin supervisión hasta dificultades en la integración social.
Especialistas consultados en distintos países coinciden en que la adolescencia es una etapa de búsqueda constante de identidad y que los fenómenos virales pueden amplificar percepciones de riesgo. No obstante, recomiendan diálogo familiar y acompañamiento para comprender el contexto individual de cada caso.
CLBM / El Nuevo Órden