Lasse Gaxiola escribió su nombre en la historia del deporte mexicano al convertirse en el competidor más joven del país en unos Juegos Olímpicos de Invierno.
Con apenas 18 años, Lasse Gaxiola escribió su nombre en la historia del deporte mexicano al convertirse en el competidor más joven del país en unos Juegos Olímpicos de Invierno. El esquiador nacional asumió el reto del slalom gigante con determinación, enfrentando a la élite mundial en una pista de alto grado de dificultad.
Tras completar sus dos recorridos, el mexicano detuvo el cronómetro en 2:48.08 minutos, resultado que lo colocó en el puesto 53. En una disciplina donde el mínimo error puede significar la eliminación, su actuación destacó por la disciplina y el control.
La magnitud de su logro se dimensiona al saber que 12 atletas de potencias históricas no terminaron la prueba. Mientras otros quedaron fuera, Gaxiola resistió la presión y culminó su participación con solvencia.
La jornada también quedó marcada por el componente familiar: compartió edición olímpica con su madre, Sarah Schleper, quien puso punto final a su séptima experiencia en Juegos de Invierno, consolidando una historia única para el esquí.
“Estoy seguro de que habrá mexicanos mucho más rápidos que yo”, declaró Lasse, consciente de que su paso por la justa puede servir como inspiración para futuros talentos nacionales.
Su nombre está inspirado en el múltiple campeón olímpico Lasse Kjus, una figura emblemática del esquí alpino. Además, ha sido preparado por el reconocido técnico Erich Sailer, quien ha guiado a grandes exponentes internacionales.
Desde su debut en la FIS en 2024 en Argentina, Gaxiola ha sumado resultados destacados, incluyendo un top 12 en Vail y un podio en Aspen dentro de la Entry League FIS.
El mexicano dejó claro su objetivo: crecer, competir y evolucionar. Su actuación no es un punto final, sino el primer capítulo de una carrera que apunta a consolidarse en el escenario internacional.