Heraskevych quedó fuera de Milán-Cortina 2026 por usar un casco con homenaje a víctimas de la guerra.
El piloto ucranio de skeleton Vladyslav Heraskevych fue descalificado de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026 luego de negarse a retirar un casco que muestra los rostros de más de 20 deportistas y entrenadores ucranios fallecidos desde el inicio de la guerra con Rusia.
El momento decisivo ocurrió la mañana del jueves en Cortina d’Ampezzo. A escasos minutos del arranque oficial de la competencia masculina, la presidenta del Comité Olímpico Internacional, Kirsty Coventry, sostuvo una reunión privada con el atleta para solicitarle que compitiera con un casco distinto. Heraskevych se mantuvo firme.
El COI argumentó que el diseño constituye una manifestación política prohibida en zonas de competencia, en apego a la Carta Olímpica. El ucranio respondió que su homenaje no viola reglamento alguno y anunció que recurrirá al Tribunal de Arbitraje Deportivo.
“Es un vacío”, declaró tras conocer su exclusión.
La decisión no pasó desapercibida. Heraskevych no solo era un competidor regular en Copas del Mundo, sino un legítimo aspirante a medalla en esta edición. Su ausencia altera el panorama deportivo y coloca a Milán-Cortina bajo una nube de polémica.
El antecedente inmediato se remonta a Pekín 2022, cuando el atleta exhibió un cartel con la leyenda “No war in Ukraine”. En aquella ocasión, el COI consideró que el mensaje era una expresión a favor de la paz y no aplicó sanción.
Ahora, el caso escala más allá del deporte. El presidente ucranio, Volodymir Zelensky, criticó abiertamente la determinación y cuestionó que el olimpismo no respalde mensajes que, a su juicio, buscan memoria y justicia.
Entre reglamentos, símbolos y guerra, el skeleton masculino perdió a uno de sus protagonistas… y los Juegos suman un capítulo que vuelve a confrontar deporte y política en el escenario más visible del mundo.