Cadillac hace ofical su presentación del Monoplaza en la Fórmula 1 durante el Super Bowl.
Cadillac decidió que su llegada a la Fórmula 1 debía ser ruidosa y ambiciosa. La marca estadounidense presentó el diseño de su primer monoplaza durante el Super Bowl, el evento deportivo más visto del planeta, confirmando que su proyecto rumbo a 2026 no busca pasar desapercibido.
Con un anuncio millonario transmitido en el último cuarto del Seahawks vs Patriots, Cadillac mostró al mundo su auto como si se tratara de una misión espacial, con referencias directas a la NASA y una narrativa que refleja el rigor técnico de la Fórmula 1. Al mismo tiempo, una réplica del coche fue instalada en Times Square, convirtiendo a Nueva York en el epicentro del automovilismo.
Checo Pérez fue el rostro central del lanzamiento. El mexicano, junto a Valtteri Bottas, encabeza un proyecto que apuesta por la experiencia para construir desde cero. Su impacto mediático ha sido clave para posicionar a Cadillac en el mercado latino y atraer patrocinios estratégicos en Estados Unidos.
El reto deportivo es mayúsculo. Cadillac no fabricará inicialmente su propio motor y utilizará unidades Ferrari, mientras enfrenta una temporada 2026 marcada por un cambio radical de reglamento, con mayor protagonismo de la energía eléctrica y una aerodinámica diseñada para fomentar los rebases.
“Progreso bajo presión” es el lema que define la filosofía del equipo. Pérez lo sabe: el primer año será de aprendizaje. Pero Cadillac no llegó para observar. Llegó para construir una nueva era en la Fórmula 1.