Durante el último cuarto del Super Bowl LX se transmitirá un comercial de 30 segundos y, de inmediato, se revelará la decoración oficial del monoplaza.
Cadillac decidió anunciar su llegada a la Fórmula 1 2026 desde el lugar donde el mundo se detiene a mirar. Times Square se convirtió en el punto de partida con la instalación del Cadillac Countdown Box, una estructura que marca la cuenta regresiva hacia la presentación de su monoplaza.
En su interior descansa una réplica del auto que Sergio Pérez y Valtteri Bottas conducirán la próxima temporada. El diseño permanece oculto tras vidrio esmerilado, mientras un reloj digital avanza hacia el momento clave: el Super Bowl LX.
Durante el último cuarto del duelo entre Patriots y Seahawks se emitirá un comercial de 30 segundos y, de inmediato, el cubo se iluminará para revelar por primera vez la decoración oficial del monoplaza ante el público neoyorquino.
“No hay una carrera de F1 en Nueva York, pero sí el mayor escaparate mediático del planeta”, señaló Ahmed Iqbal, CMO de Cadillac F1. El objetivo es claro: atraer a nuevas audiencias y posicionar a Cadillac como el referente estadounidense dentro de la categoría.
La campaña prescinde de celebridades y apuesta por una narrativa épica, reforzada por el discurso de John F. Kennedy en 1962, una metáfora del reto que representa ingresar a la élite del automovilismo.
Dan Towriss, CEO del equipo, lo dejó claro tras completar 146 vueltas en Barcelona: “No venimos a encajar, venimos a marcar diferencia”.
Cuando el reloj llegue a cero, Cadillac no solo revelará un auto. Confirmará su ambición dentro de la Fórmula 1.