Revelaciones sobre las pequeñas esferas de vidrio en la Luna
En un notable avance científico, investigadores han desentrañado la historia de diminutas esferas naranjas descubiertas en la superficie lunar, traídas a la Tierra por los astronautas del Apolo 17 hace más de 50 años. Este estudio, dirigido por geocientíficos de la Universidad de Washington y publicado en la revista Science Advances, ha revelado un fascinante origen volcánico para estas pequeñas cuentas de vidrio, que son más pequeñas que un grano de arena.
Las esferas, formadas hace más de 3.000 millones de años, se originaron en medio de violentas erupciones volcánicas que llevaron la lava a la superficie de la Luna. Este material se enfrió rápidamente en el vacío del espacio, dando lugar a las cuentas de vidrio que ahora se estudian. Utilizando tecnologías de análisis de alta precisión, los científicos han logrado determinar las condiciones de presión, temperatura y composición química en que se formaron estas perlas, lo que sugiere que el interior de la Luna fue más dinámico de lo que se pensaba previamente.
Además, un hallazgo significativo es que estas esferas contienen agua atrapada por el viento solar, lo que plantea la posibilidad de que puedan convertirse en un recurso valioso para futuras colonias lunares. El análisis de estas perlas no solo proporciona información clave sobre la historia volcánica de nuestro satélite natural, sino que también abre nuevas vías para la exploración científica y un entendimiento más profundo de la evolución geológica de la Luna.