Cómo Actuar Ante una Crisis Epiléptica
Las crisis epilépticas pueden ser momentos críticos que requieren una respuesta adecuada para garantizar la seguridad del afectado. Aquí se presentan pasos claros y precisos sobre cómo actuar en caso de una crisis, asegurando el bienestar de la persona involucrada.
Mantener la Calma
Es esencial permanecer tranquilo. La calma facilita la toma de decisiones adecuadas y evita agravar la situación. Su actitud relajada puede influir positivamente en el entorno que rodea a la persona que está teniendo la crisis.
Garantizar la Seguridad
Identifique y retire cualquier objeto peligroso que pueda causar daños a la persona afectada. Asimismo, afloje cualquier prenda ajustada, especialmente en el área del cuello, para facilitar la respiración.
Posicionamiento del Paciente
Una vez que la convulsión haya cesado, coloque a la persona en posición lateral. Esta posición ayuda a prevenir la aspiración de vómitos o saliva, reduciendo así el riesgo de complicaciones.
Mantener Vías Respiratorias Despejadas
Es fundamental asegurarse de que las vías respiratorias, como la nariz y la boca, no estén obstruidas. Si se observa algún signo de problemas cardíacos, es crucial iniciar la resucitación cardiopulmonar de inmediato.
Evitar Intervenciones Inadecuadas
No introduzca objetos en la boca del paciente. Esto puede causar lesiones en los dientes, afectar la articulación temporomandibular o incluso provocar asfixia. Además, no intente restringir o sujetar a la persona durante la convulsión, salvo en situaciones donde exista un riesgo evidente.
Observación y Registro
Observe la crisis con atención, anotando detalles relevantes. Esta información será invaluable para que el médico pueda realizar un diagnóstico y tratamiento apropiados tras el incidente.
Cuándo Contactar a Servicios de Emergencia
Es necesario contactar a servicios de emergencia si es la primera crisis epiléptica que experimenta la persona, si no está siguiendo su tratamiento habitual, si ha sufrido alguna lesión, si la convulsión se extiende más allá de cinco minutos o si no respira con normalidad tras la crisis.
Post-Crisis
Tras la convulsión, permita que la persona descanse tranquilamente. Asegúrese de permanecer a su lado hasta que recupere completamente la conciencia y esté en condiciones de recibir apoyo.