En una operación silenciosa, el jueves pasado, Estados Unidos arrestó en El Paso, Texas, a dos destacados líderes del Cártel de Sinaloa: Ismael Zambada García, conocido como «El Mayo», y Joaquín Guzmán López, hijo del convicto narcotraficante Joaquín «El Chapo» Guzmán.
La Administradora de Control de Drogas (DEA), Anne Milgram, calificó el arresto como un «golpe directo al corazón del cártel», destacando que el Cártel de Sinaloa es responsable de la mayoría de las drogas, incluido el fentanilo y la metanfetamina, que causan muertes en Estados Unidos.
«El Mayo«, uno de los fugitivos más buscados por la DEA, se declaró inocente de los cargos de drogas y renunció a su derecho a estar presente en la lectura de cargos que se llevará a cabo el próximo miércoles. La operación generó suspicacias en México, ya que el gobierno mexicano no fue informado con antelación y conoció el arresto a través de la embajada de Estados Unidos, ya con los líderes bajo custodia.
OJO: Aquí la primera comparecencia de El Mayo Zambada ante la Corte de Texas en la que se declara NO CULPABLE.
Su firma de puño y letra así como la de su abogado defensor.
Zambada también renunció a su derecho a una audiencia para fijar una fianza. SE QUEDA PRESO HASTA JUICIO. pic.twitter.com/vfDx6zJDlB
— Arturo Ángel (@arturoangel20) July 26, 2024
Samuel González, exdirector de la Unidad Especializada en Delincuencia Organizada de la entonces Procuraduría General de la República, indicó que operaciones de esta magnitud rara vez se notifican anticipadamente para evitar riesgos y proteger a las personas involucradas. La secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana de México, Rosa Icela Rodríguez, confirmó que el gobierno mexicano no participó en la detención y continuará colaborando con Estados Unidos en la lucha contra el narcotráfico.
La captura de los líderes del Cártel de Sinaloa ha planteado interrogantes sobre la estrategia de seguridad del gobierno mexicano. González sugirió que, independientemente del proceso de captura, México participó indirectamente en la búsqueda de «El Mayo». También destacó la importancia de una mayor coordinación y ajustes en la estrategia de seguridad.
Ovidio Guzmán López, otro hijo de «El Chapo», fue extraditado a Estados Unidos el 15 de septiembre de 2023 y enfrenta cargos de conspiración para importar y distribuir drogas. Su extradición podría haber influido en la reciente captura de «El Mayo», ya sea a través de presión directa o negociaciones relacionadas.
Expertos en seguridad, como Juan Carlos Montero del Tecnológico de Monterrey, consideran que la captura de «El Mayo» puede ser más simbólica que estratégica, ya que su influencia dentro del cártel ha disminuido con el tiempo. Las facciones predominantes del Cártel de Sinaloa incluyen a «Los Chapitos», liderados por los hijos de «El Chapo», y la facción de «El Mayo», que ha sido reemplazada gradualmente.
David Saucedo, analista en seguridad, sugiere que el Cártel de Sinaloa se encuentra en un proceso de reconfiguración y colaboración para enfrentar al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), liderado por Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho». El CJNG ha aprovechado la debilidad del Cártel de Sinaloa para expandir su influencia, convirtiéndose en una de las organizaciones criminales más poderosas y despiadadas de México.
Saucedo también señala que «El Mayo» probablemente anticipó escenarios como su retiro o captura, lo que podría haber llevado a una reorganización interna del cártel y un aumento en la violencia entre facciones. La situación del Cártel de Sinaloa y su dinámica con el CJNG seguirá siendo un factor clave en el panorama del narcotráfico en México y Estados Unidos.